En el libro «La Vejez» de Simone de Beauvoir se cita una conclusión de un estudio realizado por el doctor Grave E. Bird en los años 60 del siglo pasado, durante 20 años, en un grupo de 400 centenarios. En el estudio afirma que:
«La mayoría de los individuos de este grupo bosquejan para el futuro planes precisos, se interesan en los asuntos públicos, manifiestan entusiasmos juveniles, tienen sus manías, un sentido agudo del humor, un apetito sólido, una resistencia extraordinaria. Gozan en general de una perfecta salud intelectual, son optimistas y no manifiestan el menor temor a la muerte» (Beauvoir, 1970: 646)